Líder de Hizbulá rechaza negociaciones con Israel y advierte que continuará la resistencia armada
BEIRUT.– El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, criticó este jueves las negociaciones celebradas recientemente con Israel, calificándolas de “humillantes”, y aseguró que cualquier acuerdo de alto el fuego debe ser “integral” para poner fin a las hostilidades en la región.
A través de un mensaje escrito, uno de los principales métodos de comunicación utilizados por el dirigente desde el inicio del conflicto, Qassem afirmó que el movimiento continuará enfrentando militarmente a Israel mientras persistan los ataques contra territorio libanés y posiciones vinculadas al grupo.
“No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a responder a ella. Mientras la agresión persista, la enfrentaremos con toda nuestra fuerza y atacaremos donde sea que decidamos y podamos”, expresó el líder de Hizbulá en el comunicado.
Las declaraciones se producen en medio de crecientes tensiones en la frontera entre Líbano e Israel, donde en los últimos meses se han intensificado los intercambios de fuego y las operaciones militares relacionadas con el conflicto regional.
Qassem insistió en que la organización no aceptará acuerdos parciales ni treguas limitadas que no contemplen un cese completo de las acciones militares, dejando claro que Hizbulá mantendrá su posición de confrontación mientras continúen los bombardeos y ataques israelíes.
El dirigente también cuestionó los esfuerzos diplomáticos impulsados en los últimos días, señalando que las conversaciones desarrolladas no ofrecen garantías reales para alcanzar estabilidad en la zona.
Desde el inicio de la escalada militar, Hizbulá ha incrementado sus operaciones contra objetivos israelíes en apoyo a grupos aliados en la región, situación que ha elevado la preocupación internacional sobre una posible expansión del conflicto en Medio Oriente.
La comunidad internacional mantiene llamados constantes a favor de un alto el fuego y de la reducción de las tensiones, ante el temor de que los enfrentamientos puedan desencadenar una crisis regional de mayor magnitud.

