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¿Cómo sobrevivir a un terremoto y por qué ocurren?

Los terremotos son fenómenos naturales que ocurren cuando la energía acumulada en el interior de la Tierra se libera de manera repentina, provocando movimientos en la corteza terrestre. Aunque no pueden predecirse con exactitud, los expertos coinciden en que la preparación y el conocimiento pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte durante un evento sísmico. En los últimos años, diversos terremotos alrededor del mundo han demostrado la importancia de que la población conozca cómo actuar antes, durante y después de un temblor.

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La principal recomendación de los organismos de emergencia es mantener la calma. Durante un terremoto, el pánico puede llevar a las personas a tomar decisiones apresuradas que aumentan el riesgo de sufrir lesiones. Si una persona se encuentra dentro de una vivienda, oficina o edificio, debe buscar refugio debajo de una mesa resistente o junto a una pared estructural, protegiendo su cabeza y cuello con los brazos. También es importante alejarse de ventanas, espejos, lámparas y cualquier objeto que pueda caer.

Si el sismo ocurre mientras una persona se encuentra en la calle, lo más seguro es mantenerse alejada de edificios, postes eléctricos, árboles, vallas publicitarias y cualquier estructura que pueda colapsar. En caso de estar conduciendo, se recomienda detener el vehículo en un lugar seguro, lejos de puentes, túneles y cables eléctricos, permaneciendo dentro del automóvil hasta que finalice el movimiento.

Los especialistas explican que los terremotos ocurren debido al desplazamiento de las placas tectónicas, enormes bloques de roca que forman la superficie terrestre. Cuando estas placas se rozan, chocan o se separan, generan tensiones que eventualmente se liberan en forma de ondas sísmicas. Dependiendo de la magnitud, profundidad y ubicación del epicentro, los efectos pueden variar desde leves vibraciones hasta daños devastadores en comunidades enteras.

La preparación previa es considerada una de las herramientas más importantes para enfrentar una emergencia sísmica. Las familias deben identificar zonas seguras dentro de sus hogares, elaborar planes de evacuación y contar con una mochila de emergencia que incluya agua potable, alimentos no perecederos, linterna, radio de baterías, medicamentos esenciales, documentos importantes y un botiquín de primeros auxilios. Asimismo, se recomienda asegurar muebles pesados, estanterías y electrodomésticos para evitar que caigan durante un temblor.

Tras finalizar el movimiento sísmico, las autoridades aconsejan evacuar con precaución si la estructura presenta daños visibles. También es importante estar atentos a posibles réplicas, que son movimientos posteriores que pueden ocurrir minutos, horas o incluso días después del terremoto principal. Las personas deben evitar ingresar a edificaciones afectadas hasta que sean evaluadas por especialistas.

Los expertos recuerdan que vivir en una zona sísmica no significa que una tragedia sea inevitable, sino que la educación y la prevención son fundamentales para reducir riesgos. Conocer las medidas de seguridad, participar en simulacros y mantenerse informado a través de fuentes oficiales son acciones que pueden salvar vidas cuando la tierra comienza a temblar. En un mundo donde los fenómenos naturales forman parte de la realidad de millones de personas, la preparación sigue siendo la mejor herramienta para enfrentar cualquier emergencia y proteger a nuestras familias y comunidades.

Qué hacer para sobrevivir a un terremoto?

✅ Mantén la calma y evita correr sin dirección.

✅ Agáchate, cúbrete y sujétate de una mesa o mueble resistente.

✅ Protege tu cabeza y cuello con los brazos.

✅ Aléjate de ventanas, espejos, lámparas y objetos que puedan caer.

✅ No utilices ascensores durante ni después del sismo.

✅ Si estás en la calle, aléjate de edificios, postes, árboles y cables eléctricos.

✅ Si conduces, detén el vehículo en un lugar seguro y permanece dentro.

✅ Sigue las rutas de evacuación establecidas cuando sea seguro salir.

✅ Ten preparada una mochila de emergencia con agua, alimentos, linterna, radio, baterías y botiquín.

✅ Mantén tu teléfono cargado para comunicarte en caso de emergencia.

✅ Escucha las indicaciones de las autoridades y organismos de emergencia.

✅ Prepárate para posibles réplicas después del terremoto principal.

✅ Revisa si hay fugas de gas, incendios o daños estructurales en tu vivienda.

✅ Ayuda a niños, adultos mayores y personas con discapacidad si es seguro hacerlo.

✅ Mantén documentos importantes protegidos y accesibles.

✅ Participa en simulacros para saber cómo actuar antes de una emergencia.

✅ Identifica previamente los lugares seguros dentro de tu hogar, escuela o trabajo.

✅ Evita difundir rumores o información no confirmada.

✅ Conserva agua potable y suministros básicos para varios días.

✅ Prioriza siempre tu seguridad y la de quienes te rodean.

✅ Ten un punto de encuentro familiar en caso de que se separen.

✅ Aprende primeros auxilios básicos.

✅ Guarda números de emergencia en tu teléfono y en papel.

✅ Usa zapatos cerrados después del sismo para evitar cortaduras.

✅ Mantén una linterna cerca de tu cama.

✅ Asegura estanterías, televisores y muebles pesados a las paredes.

✅ Identifica las llaves de paso del agua, gas y electricidad.

✅ Conserva copias digitales de documentos importantes.

✅ Mantén baterías de repuesto para linternas y radios.

✅ Ten agua suficiente para al menos tres días.

✅ Guarda alimentos que no necesiten refrigeración.

✅ Si estás en una escuela o edificio público, sigue las instrucciones del personal capacitado.

✅ Evita las escaleras mientras el suelo siga temblando.

✅ No te coloques debajo de marcos de puertas a menos que sean estructuralmente resistentes.

✅ Mantén a tus mascotas cerca y con identificación.

✅ Revisa el estado de tus vecinos si es seguro hacerlo.

✅ Envía mensajes de texto en lugar de llamar para no saturar las redes.

✅ Mantente informado por radio si falla internet.

✅ Lleva un silbato en tu kit de emergencia para pedir ayuda.

✅ Conserva dinero en efectivo para emergencias.

✅ Evita acercarte a edificios dañados.

✅ No enciendas fósforos ni velas si sospechas una fuga de gas.

✅ Ten una manta o ropa de abrigo en tu mochila de emergencia.

✅ Guarda medicamentos esenciales y recetas médicas.

✅ Aprende las zonas de riesgo de tu comunidad.

✅ Mantén despejadas las salidas de emergencia.

✅ Revisa periódicamente tu kit de emergencia.

✅ Si estás cerca del mar y el terremoto es fuerte, dirígete a zonas altas por posible riesgo de tsunami.

✅ No regreses a una estructura dañada hasta que sea declarada segura.

✅ Practica simulacros con tu familia varias veces al año.

✅ Mantén una actitud alerta, pero sin pánico.

✅ Recuerda que la preparación antes del terremoto puede ser tan importante como la reacción durante el evento.

✅ Conoce los refugios o centros de evacuación de tu localidad.

✅ Lleva una botella reutilizable para almacenar agua.

✅ Guarda una batería portátil para tu celular.

✅ Ten una lista de contactos de emergencia escrita en papel.

✅ Mantén cerrados los armarios con objetos pesados o de vidrio.

✅ Aprende a identificar señales de daño estructural en una vivienda.

✅ Escucha únicamente información de fuentes oficiales.

Los terremotos pueden ocurrir en cualquier momento y, aunque la tecnología ha avanzado considerablemente, todavía no es posible predecir con exactitud cuándo sucederá uno. Por esta razón, la preparación sigue siendo la medida más efectiva para reducir riesgos. Un terremoto puede durar apenas unos segundos, pero sus consecuencias pueden extenderse durante días, semanas o incluso años, dependiendo de la magnitud del evento y de los daños causados.

La intensidad con la que se siente un terremoto depende de varios factores, entre ellos la distancia al epicentro, la profundidad del sismo, el tipo de suelo y la calidad de las construcciones de la zona afectada. En algunos casos, un terremoto moderado puede causar más daños que uno de mayor magnitud si ocurre cerca de áreas densamente pobladas o en lugares con edificaciones vulnerables.

Uno de los mayores peligros durante un terremoto no siempre es el movimiento del suelo, sino la caída de objetos, el colapso de estructuras, los incendios provocados por fugas de gas y las estampidas generadas por el pánico. Por ello, los expertos insisten en que mantener la calma es una de las acciones más importantes para aumentar las probabilidades de supervivencia.

Después de un terremoto principal suelen producirse réplicas, que son movimientos sísmicos adicionales que ocurren mientras la corteza terrestre continúa ajustándose. Algunas réplicas pueden ser lo suficientemente fuertes como para provocar daños adicionales en edificios que ya han quedado debilitados. Por esta razón, las autoridades recomiendan permanecer atentos y evitar regresar a estructuras afectadas hasta que hayan sido inspeccionadas.

Los niños, adultos mayores y personas con discapacidad suelen ser los grupos más vulnerables durante una emergencia sísmica. Por ello, los planes familiares de emergencia deben incluir medidas específicas para garantizar su seguridad y facilitar una evacuación rápida y organizada.

Otro aspecto importante es la comunicación. Durante una emergencia, las redes telefónicas pueden congestionarse debido al gran número de llamadas. En muchos casos, los mensajes de texto requieren menos capacidad de la red y pueden ser una alternativa más efectiva para informar a familiares y amigos que se está a salvo.

En zonas costeras, un terremoto fuerte puede generar un tsunami. Si el movimiento es intenso o prolongado y la persona se encuentra cerca del mar, debe dirigirse inmediatamente hacia zonas elevadas sin esperar una alerta oficial, ya que las olas pueden llegar pocos minutos después del sismo.

La historia ha demostrado que las comunidades mejor preparadas suelen recuperarse más rápido y sufren menos pérdidas humanas. La educación, los simulacros y el conocimiento de los protocolos de emergencia permiten que las personas reaccionen de manera más eficiente cuando ocurre un desastre. Por esta razón, especialistas en gestión de riesgos consideran que aprender sobre terremotos no debe verse como una medida de temor, sino como una forma de protección y responsabilidad.

Aunque nadie puede evitar que ocurra un terremoto, sí es posible reducir significativamente sus consecuencias mediante la prevención, la preparación y la respuesta adecuada. Cada persona que conoce qué hacer antes, durante y después de un sismo aumenta sus posibilidades de mantenerse a salvo y de ayudar a proteger a quienes la rodean.