Banco Central advierte aumento de la factura energética dominicana por conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel
Santo Domingo.– La factura energética de la República Dominicana podría cerrar este año en alrededor de 5,400 millones de dólares, cifra que representa un incremento aproximado de 900 millones de dólares por encima de lo proyectado inicialmente, debido al alza internacional de los precios del petróleo provocada por el conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Así lo establece un análisis divulgado este domingo por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), donde se explica que la guerra en Medio Oriente ha generado un fuerte impacto sobre la oferta global de petróleo, provocando aumentos significativos en los mercados internacionales de combustibles y materias primas energéticas.
El organismo indicó que la tensión geopolítica ha contribuido a elevar los costos de importación de combustibles para países dependientes del petróleo importado, como es el caso de la República Dominicana, afectando directamente la economía nacional y aumentando las presiones inflacionarias.
De acuerdo con el informe, el incremento sostenido en los precios del crudo también ha incidido en el comportamiento de la inflación local, la cual alcanzó una variación interanual de 5.11 % durante el pasado mes de abril, superando el rango meta establecido por las autoridades monetarias de 4 % ± 1 %.
El Banco Central señaló que el aumento de la inflación responde principalmente al encarecimiento de productos derivados del petróleo, así como al impacto indirecto en sectores como transporte, generación eléctrica, alimentos y servicios.
Asimismo, el organismo explicó que continúa monitoreando el comportamiento de los mercados internacionales y evaluando las medidas necesarias para preservar la estabilidad macroeconómica y mitigar los efectos externos sobre la economía dominicana.
Expertos económicos advierten que, de mantenerse el conflicto internacional y las restricciones en la oferta petrolera, los precios de los combustibles podrían seguir registrando aumentos durante los próximos meses, generando mayores presiones sobre el costo de vida y el desempeño económico de la región.

