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Golpe migratorio: la Corte Suprema de EE. UU. elimina el TPS para Haití y Siria

Corte Suprema da un espaldarazo a política migratoria de Trump y permite deportación de haitianos

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La Corte Suprema dio dos espaldarazos a la política migratoria del gobierno de Donald Trump este jueves, al permitir el fin del estatuto temporal de refugiados para cientos de miles de haitianos y que las demandas de asilo puedan ser rechazadas en la frontera.

"Un extranjero que se encuentra de pie en México no 'llega a los Estados Unidos' simplemente por intentar, sin lograrlo, poner un pie en este país. Un extranjero 'llega a los Estados Unidos' únicamente cuando cruza la frontera", declaró la mayoría conservadora de la Corte en su sentencia (6 votos favor y 3 en contra).

La expresión inglesa "to arrive in the United States" era el objeto de la polémica, ya que a juicio de las organizaciones de defensa de los migrantes, significa "llegar a" la frontera terrestre.

La organización Al Otro Lado lideraba esa petición ante la Corte Suprema.

Un tribunal federal de apelaciones había bloqueado la política que la policía fronteriza empezó a aplicar en 2016, de dejar de recibir esas solicitudes de asilo cuando las oleadas de indocumentados eran masivas en la frontera con México.

En su argumentación, la Corte utiliza varios ejemplos para dirimir el sentido de la expresión en cuestión.

"Un invitado no llega a una casa cuando llama a la puerta principal. Un ejército no llega a una ciudad cuando acampa fuera de sus murallas", escribió la mayoría del tribunal.

Los solicitantes de asilo pueden seguir pidiendo su ingreso en Estados Unidos en sus respectivos países, mediante la presentación de la documentación adecuada, aunque las admisiones han sido drásticamente revisadas a la baja por este segundo gobierno Trump.

O presentar sus documentos en la frontera con México, aunque los agentes no están obligados a aceptarlos.

El gobierno republicano asegura que en los últimos trece meses no liberó dentro del país a ningún indocumentado que entró ilegalmente en el país.

Es la llamada "política cero" de "captura y suelta" ("catch and release") que Trump clama como un éxito, a pesar de las protestas de grupos de defensa de migrantes, organizaciones no gubernamentales y la oposición demócrata, que pide una revisión integral del sistema migratorio.

Pero la batalla jurídica en torno a los derechos de unos 14 millones de indocumentados en el país dista de haberse terminado.

En abril, un tribunal de apelaciones federal prohibió al gobierno negar a los indocumentados la petición de asilo en Estados Unidos.

Trump considera que la inmigración ilegal es una "invasión" favorecida particularmente por el gobierno anterior del demócrata Joe Biden.

El fin del TPS para los haitianos

La Corte Suprema también respaldó una medida del gobierno de Trump para retirar las protecciones contra la deportación a unos 350.000 haitianos y a 6.000 sirios.

El tribunal sentenció, de nuevo por 6 votos a 3, que la decisión del Departamento de Seguridad Nacional en 2025 de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS)para los inmigrantes haitianos y sirios no está sujeta a revisión judicial, es decir, que es una decisión política.

El TPS protege a sus beneficiarios de la deportación y se concede a personas consideradas en peligro si regresan a su país de origen debido a guerra, desastre natural u otras circunstancias extraordinarias.

Los abogados de los beneficiarios haitianos y sirios del TPS sostuvieron durante los alegatos ante el tribunal en abril que las condiciones en sus países de origen seguían siendo inseguras y que la medida del gobierno estaba motivada, al menos en parte, por hostilidad racial.

El magistrado Samuel Alito, quien redactó la opinión mayoritaria a la que se sumaron los otros cinco jueces conservadores del tribunal supremo, rechazó los argumentos de que la raza fuera un "factor determinante" en la decisión de Trump de retirar a los haitianos el TPS.

"Ninguna de las declaraciones señaladas, ya sea del presidente o del secretario (de Seguridad Nacional), fue abiertamente racial y, en esencia, todas expresaban posturas políticas que podían sustentarse en justificaciones neutrales en cuanto a la raza", escribió Alito.