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Ministro brasileño llama “payaso” a Milei y agrava tensión bilateral

La crisis diplomática entre Brasil y Argentina escaló este lunes luego de que el ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, calificara de “payaso” al presidente argentino, Javier Milei, y cuestionara el desempeño económico de su país en respuesta a los recientes ataques del mandatario libertario contra Luiz Inácio Lula da Silva.

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Durante una entrevista concedida a Radio Jornal de Pernambuco, Durigan afirmó que Argentina enfrenta indicadores económicos mucho más desfavorables que Brasil, al destacar el elevado riesgo país, la alta deuda pública y una inflación superior a la registrada por la mayor economía de América Latina.\

El funcionario brasileño también pidió no alimentar el discurso de quienes intentan presentar la situación como un “apocalipsis”, en referencia a las críticas lanzadas por Milei durante su visita a Brasil.

Crisis diplomática

La tensión entre ambos gobiernos se intensificó después de que Milei participara el pasado sábado en São Paulo en la proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial para las elecciones de octubre.

En ese acto, el presidente argentino calificó a Lula de “presidiario” y “ladrón”, además de acusarlo de malgastar los recursos públicos brasileños. También habló de un supuesto “riesgo Lula” para los mercados financieros y respaldó a Flávio Bolsonaro como la alternativa para frenar lo que llamó la “basura socialista”.

Las declaraciones provocaron una rápida reacción del Gobierno brasileño, que llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para expresar su rechazo.

Defensa de la economía brasileña

Aunque reconoció que Brasil aún enfrenta desafíos, especialmente por las elevadas tasas de interés, situadas en el 14,25 % anual, Durigan descartó que el país entre en recesión durante este año.

El ministro reiteró que las proyecciones oficiales apuntan a un crecimiento del producto interno bruto (PIB) del 2 %, acompañado de una tasa de desempleo cercana al 6 %, una inflación interanual de 4,64 % y resultados históricos en la balanza comercial, indicadores que, según afirmó, reflejan la solidez de la economía brasileña pese al clima de confrontación política con Argentina.