Productores de tomate bugalú en Rancho Arriba enfrentan crisis por pérdidas y falta de mercado
San José de Ocoa, República Dominicana.- Varios productores de tomate bugalú en el municipio de Rancho Arriba, provincia San José de Ocoa, calificaron como crítica la situación que atraviesa el sector debido a los daños provocados por las lluvias, la sequía, la caída de los precios y, actualmente, la falta de mercado para colocar la producción.
Los agricultores Albert Lachapel, José Julián Rodríguez, Felín Mejía y Frandelis Francisco Polanco manifestaron su preocupación ante las dificultades que enfrentan para comercializar sus cosechas y recuperar las inversiones realizadas durante los ciclos de producción.
Según explicaron, la combinación de factores climáticos y comerciales ha provocado importantes pérdidas económicas para los productores, quienes aseguran que, pese a contar actualmente con una buena cosecha, no encuentran compradores dispuestos a adquirir el producto a precios que les permitan cubrir sus costos.
La situación ha llevado a algunos agricultores a regalar, desechar o utilizar como alimento para animales parte de los tomates que no logran vender, como alternativa ante la acumulación de excedentes y la ausencia de un mercado estable.
Albert Lachapel explicó que lleva entre 10 y 12 años dedicado a la producción de tomate y que, durante las últimas cuatro siembras, ha acumulado pérdidas que estima en alrededor de RD$3 millones.
El productor señaló que mantiene deudas con establecimientos donde adquieren agroquímicos y que uno de sus principales objetivos es poder recuperar parte de la inversión para cumplir con esos compromisos.
“Tenemos de 10 a 12 años como productor; hemos hecho cuatro siembras y las pérdidas son de 3 millones de pesos. Tenemos deudas con agroquímicas, queremos pagar”, expresó Lachapel.
El agricultor explicó que primero tuvieron que enfrentar los efectos de las lluvias, posteriormente las condiciones de sequía y que ahora, cuando las condiciones han permitido obtener una cosecha favorable, se encuentran con un nuevo problema: no existen precios adecuados ni suficiente mercado para colocar el producto.
La situación representa un duro golpe para los productores de Rancho Arriba, una zona reconocida por su actividad agrícola y por la producción de diferentes cultivos que abastecen parte del mercado nacional.
Los agricultores consideran que la falta de mecanismos adecuados para comercializar la producción puede terminar provocando que el esfuerzo realizado durante meses se traduzca en pérdidas, aun cuando las condiciones de cultivo hayan permitido obtener buenos resultados.
La problemática también genera preocupación por el impacto que puede tener sobre las familias que dependen directamente de la agricultura para obtener sus ingresos, así como sobre los compromisos financieros asumidos para preparar y mantener las plantaciones.
Los productores hicieron un llamado a las autoridades y a los sectores vinculados a la comercialización agrícola para buscar alternativas que permitan colocar los excedentes de tomate y evitar que toneladas del producto terminen desperdiciándose.
Además, plantean la necesidad de establecer mecanismos que permitan enfrentar situaciones de sobreproducción y garantizar mejores condiciones de comercialización para los agricultores.
Para los productores, contar con una cosecha abundante debería representar una oportunidad para recuperar sus inversiones, pero la ausencia de compradores y la reducción de los precios está teniendo el efecto contrario.
La crisis vuelve a poner sobre la mesa los desafíos que enfrentan los agricultores dominicanos, quienes además de lidiar con fenómenos climáticos deben enfrentar las fluctuaciones de precios, los costos de producción y las dificultades para acceder a mercados estables.
Los agricultores esperan que se puedan establecer soluciones de corto plazo para evitar mayores pérdidas y, al mismo tiempo, desarrollar estrategias que permitan garantizar la sostenibilidad de la producción de tomate en Rancho Arriba.

