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Más capacitación, disciplina y mejores salarios: lo que piden ciudadanos para la reforma policial

Santo Domingo. El proyecto de reforma a la Ley Orgánica de la Policía Nacional vuelve al escenario legislativo con el reto de transformar de manera profunda el funcionamiento de la institución y fortalecer la seguridad ciudadana en República Dominicana.

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Mientras las nuevas autoridades policiales buscan impulsar la aprobación de la iniciativa en el Congreso Nacional, ciudadanos consultados sobre el proceso consideran que cualquier reforma debe ir más allá de cambios administrativos y concentrarse en aspectos como la capacitación, la disciplina, los salarios, el patrullaje y los requisitos para ingresar a las filas policiales.

Las opiniones fueron recogidas este viernes durante un recorrido por la Zona Colonial, donde diferentes ciudadanos plantearon sus expectativas sobre los cambios que debería contemplar una reforma policial. Entre las principales demandas se encuentran mejores condiciones laborales para los agentes, mayor preparación académica y profesional y controles más rigurosos para quienes aspiran a convertirse en policías.

Mejores salarios, pero también mayor disciplina

El comerciante Marcio Alcántara consideró que la reforma debe tomar en cuenta las condiciones económicas de los agentes, pero aclaró que un aumento salarial por sí solo no sería suficiente para transformar la institución.

A su juicio, los policías necesitan mejores salarios, educación, disciplina y herramientas que les permitan realizar de manera adecuada sus funciones. También planteó la necesidad de mejorar el patrullaje y fortalecer el proceso mediante el cual los ciudadanos son seleccionados para ingresar a la institución.

Alcántara entiende que mejorar las condiciones económicas de los agentes podría contribuir a disminuir situaciones de corrupción y permitir que estos desempeñen sus funciones con mayor independencia.

También hizo énfasis en el trato que reciben los ciudadanos durante las intervenciones policiales, al considerar necesario fortalecer la formación de los agentes para que puedan ejercer su autoridad respetando los derechos de las personas.

Capacitación para mejorar el trato con la ciudadanía

Para el comerciante José Reyes Ramírez, la capacitación debe ocupar un lugar central en cualquier modificación que se realice a la institución.

Ramírez sostuvo que una reforma legal tendrá poco impacto si no está acompañada de una preparación adecuada de los agentes, especialmente porque los policías mantienen un contacto permanente con la población y son, en muchos casos, la primera representación del Estado con la que interactúa un ciudadano.

En ese sentido, considera fundamental que los agentes reciban formación continua sobre cómo actuar ante diferentes situaciones, cómo manejar conflictos y cómo tratar a la ciudadanía durante los procedimientos.

La preparación profesional también permitiría, según los planteamientos recogidos, elevar los estándares de la institución y garantizar que quienes ejerzan funciones de autoridad cuenten con las herramientas necesarias para responder ante los distintos desafíos de la seguridad pública.

Revisar quiénes ingresan a la Policía

Otro de los aspectos señalados por los ciudadanos es la necesidad de revisar con mayor rigurosidad el perfil de quienes aspiran a formar parte de la Policía Nacional.

Frank González consideró que la institución puede experimentar mejoras, pero planteó que el proceso debe comenzar desde el ingreso de los nuevos agentes.

A su entender, los aspirantes deberían ser sometidos a evaluaciones más rigurosas que permitan determinar su preparación, antecedentes y condiciones personales antes de incorporarlos a una institución que tiene la responsabilidad de ejercer funciones de autoridad y garantizar la seguridad de la población.

González también puso énfasis en la educación y preparación de los agentes, al considerar que la profesionalización debe ser un componente fundamental del proceso de transformación policial.

Una reforma que combine derechos y responsabilidades

Las demandas ciudadanas coinciden en que la transformación de la Policía Nacional debe establecer un equilibrio entre la dignificación de los agentes y la exigencia de mayores responsabilidades en el ejercicio de sus funciones.

Esto implica mejores salarios y condiciones laborales, pero también mecanismos efectivos de evaluación, disciplina y control interno. La expectativa es que los agentes reciban las herramientas necesarias para cumplir con su trabajo, al tiempo que respondan ante posibles actuaciones contrarias a las normas.

El proceso de reforma que impulsa el Gobierno contempla precisamente cambios en la carrera policial, evaluación del desempeño, validación de competencias, fortalecimiento del régimen disciplinario y mecanismos administrativos más transparentes, además del respeto a los derechos humanos y a la proporcionalidad en el uso de la fuerza.

La transformación también ha incluido medidas relacionadas con el patrullaje, la modernización tecnológica y la construcción y remodelación de destacamentos policiales. Según datos presentados por el Gobierno, durante 2025 fueron inauguradas 32 nuevas estaciones policiales, elevando a 98 el número de estaciones construidas dentro del proceso de fortalecimiento de la institución.

El reto de recuperar la confianza ciudadana

Más allá de las modificaciones legales, uno de los principales desafíos de la reforma policial será recuperar y fortalecer la confianza de la ciudadanía.

Para los ciudadanos consultados, una Policía más profesional debe ser capaz de responder de manera efectiva ante la delincuencia, pero también garantizar un trato respetuoso a quienes requieren sus servicios o son sometidos a procedimientos.

La reforma, por tanto, no solo es vista como una oportunidad para modificar estructuras internas, sino también como un proceso que debe cambiar la relación entre los agentes y las comunidades.

La capacitación, la disciplina y la selección rigurosa del personal aparecen como elementos claves para lograr ese objetivo. Al mismo tiempo, mejores salarios y condiciones de trabajo son considerados necesarios para dignificar la carrera policial y atraer personas con una preparación adecuada.

El debate sobre la reforma llega nuevamente al Congreso Nacional en momentos en que las autoridades policiales buscan avanzar con una nueva legislación que permita consolidar los cambios institucionales. El director de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, se reunió esta semana con los presidentes del Senado, Ricardo de los Santos, y de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, para abordar la importancia de impulsar la iniciativa.

Para los ciudadanos, sin embargo, la aprobación de una nueva ley debe ir acompañada de resultados concretos. La expectativa es que cualquier cambio se traduzca en una Policía mejor preparada, disciplinada, equipada y capaz de brindar un servicio más eficiente y cercano a la población.

En definitiva, las voces consultadas plantean que la reforma policial debe construirse sobre varios pilares: mejores salarios, mayor capacitación, disciplina, controles de ingreso más estrictos, mejores patrullajes y un trato respetuoso hacia la ciudadanía.

El desafío será convertir esas demandas en políticas permanentes que permitan fortalecer la institución y, al mismo tiempo, mejorar la seguridad y la confianza de los dominicanos.

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