Exsenador sugiere diversificar mercados para bajar vulnerabilidad por cierres de Haití
SANTO DOMINGO.- El dirigente político y exsenador de Montecristi, Héctor Rodríguez Pimentel, planteó este jueves que República Dominicana desarrolle una política nacional para diversificar sus mercados de exportación y reducir la dependencia de los productores dominicanos del mercado haitiano.
La propuesta surge a propósito de las restricciones aplicadas esta semana por las autoridades haitianas al ingreso terrestre de 22 categorías de mercancías dominicanas, situación que afectó temporalmente el intercambio comercial por Dajabón y que, según informó el miércoles el presidente Luis Abinader, ya fue superada, detalla en un comunicado de prensa.
Rodríguez Pimentel sostuvo que la reapertura de la frontera no resuelve el problema si el país mantiene el mismo modelo comercial y planteó definir medidas tanto para responder a situaciones inmediatas como para reducir esa vulnerabilidad en los próximos cinco años.
Como respuesta ante eventuales restricciones, propuso establecer un mecanismo de estabilización mediante el cual el Gobierno, a través del Instituto de Estabilización de Precios (Inespre), el Ministerio de Agricultura y otras instituciones, pueda adquirir productos perecederos que queden varados o pierdan temporalmente su mercado.
“Un huevo, un pollo o un vegetal no pueden esperar a que concluya una negociación diplomática. El productor dominicano no puede ser quien pague la factura de cada crisis comercial entre los dos países”, manifestó.
También planteó desarrollar alternativas de transporte marítimo para las mercancías cuya entrada terrestre sea restringida por Haití, aprovechando el puerto de Manzanillo y otras instalaciones portuarias dominicanas para establecer mecanismos de transporte hacia Cabo Haitiano y Puerto Príncipe.
“Si no podemos cruzar el puente, debemos estar preparados para cruzar el mar”, expresó.
Rodríguez Pimentel consideró necesario fortalecer las certificaciones sanitarias y fitosanitarias de los productos dominicanos y utilizar, cuando corresponda, los mecanismos de consulta y solución de diferencias disponibles en los organismos internacionales de comercio.
Propuesta para abrir nuevos mercados
El exsenador planteó que Pro-Dominicana, los ministerios de Agricultura e Industria, Comercio y Mipymes y el sector privado desarrollen una Ruta Comercial del Caribe para identificar compradores y establecer canales de exportación hacia Jamaica, Bahamas, Islas Turcas y Caicos, Puerto Rico y otros mercados de la región.
También propuso aprovechar el mercado que representa la diáspora dominicana en Estados Unidos.
“No se trata de abandonar el mercado haitiano. Haití debe continuar siendo un importante socio comercial de la República Dominicana. De lo que se trata es de que ningún productor dominicano pueda quedar al borde de la quiebra porque un solo mercado dejó temporalmente de comprarle”, explicó.
Además, planteó impulsar la industrialización de la producción agropecuaria y estudiar la creación de Zonas Francas Agroindustriales Fronterizas en Dajabón, Jimaní, Comendador y Pedernales.
Según su propuesta, estas zonas permitirían procesar, empacar y exportar productos agropecuarios hacia distintos destinos, además de generar empleos y reducir la dependencia de las economías fronterizas del intercambio diario con Haití.
“Tenemos que convertir la frontera de mercado en frontera de producción”, sostuvo.
Rodríguez Pimentel favoreció también la creación de una mesa permanente de comercio dominico-haitiano, con participación de autoridades, productores, empresarios, transportistas y comerciantes de ambos países, para abordar los conflictos antes de que se conviertan en crisis.
Advirtió que República Dominicana no debe responder automáticamente a las restricciones haitianas con medidas similares que puedan afectar a productores y comerciantes dominicanos.
“Debemos responder con inteligencia económica. Cada vez que Haití cierre una puerta, República Dominicana tiene que estar preparada para abrir dos mercados”, afirmó.
El exsenador concluyó que el episodio de esta semana debe servir para definir una política comercial fronteriza de largo plazo que permita mantener a Haití como socio comercial sin que los productores dominicanos dependan de ese mercado para sostener sus operaciones.

