Economía

Gobierno dominicano firma acuerdo con IRENA para impulsar el desarrollo de las energías renovables

El convenio busca acelerar la transición energética, atraer nuevas inversiones y fortalecer la infraestructura eléctrica, con miras a contribuir a la meta mundial de triplicar la capacidad instalada de generación renovable para 2030.

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SANTO DOMINGO, República Dominicana.— El Gobierno dominicano, a través del Ministerio de Energía y Minas (MEM), firmó un acuerdo de colaboración con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por sus siglas en inglés), con el propósito de impulsar el desarrollo de las energías limpias, fortalecer la seguridad energética y promover nuevas inversiones en el sector eléctrico nacional.

La carta de intención fue suscrita por el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, y el director general de IRENA, Francesco La Camera, durante la presentación de la Alianza para la Aceleración de las Energías Renovables en América Latina y el Caribe (PARLAC), iniciativa que busca convertir los compromisos internacionales sobre energía limpia en acciones concretas para los países de la región.

El acuerdo se dio a conocer en el marco del Foro Global de Alto Nivel sobre la Transición Energética, un encuentro que reunió a ministros, representantes gubernamentales y actores del sector energético internacional para analizar los desafíos y las oportunidades relacionados con la expansión de las fuentes renovables.

Con esta iniciativa, la República Dominicana busca fortalecer su cooperación con organismos internacionales, facilitar el intercambio de conocimientos técnicos y promover condiciones que permitan acelerar la incorporación de tecnologías limpias a su matriz de generación eléctrica.

Gobierno apuesta por diversificar la matriz energética

Durante la firma del acuerdo, el ministro Joel Santos reafirmó el compromiso del país con la diversificación de su matriz energética mediante una mayor participación de fuentes renovables, con el objetivo de reducir progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles y fortalecer la seguridad del suministro eléctrico.

El funcionario destacó que avanzar hacia un sistema energético más sostenible requiere inversiones, modernización de las redes eléctricas y una mayor capacidad para almacenar energía, especialmente ante el crecimiento de la demanda nacional.

Santos explicó que el objetivo mundial de triplicar la capacidad de generación renovable para 2030 exige acelerar los proyectos, mejorar las infraestructuras y ampliar el acceso a nuevas tecnologías.

En ese sentido, señaló que el desarrollo de las energías limpias no depende únicamente de instalar parques solares o eólicos, sino también de contar con redes capaces de integrar esa generación y sistemas de almacenamiento que permitan aprovecharla de manera eficiente.

La cooperación internacional puede contribuir a identificar oportunidades de inversión, mejorar la planificación y facilitar la incorporación de soluciones tecnológicas adaptadas a las necesidades del sistema eléctrico dominicano.

IRENA destaca la importancia del financiamiento

Por su parte, Francesco La Camera resaltó el potencial de la electrificación limpia para transformar las economías de los países en desarrollo y contribuir a un crecimiento más sostenible.

Sin embargo, advirtió que la expansión de las energías renovables requiere mayores recursos financieros, marcos regulatorios adecuados y la eliminación de obstáculos que dificultan la ejecución de nuevos proyectos.

El director general de IRENA subrayó la importancia de fortalecer la cooperación entre los países, compartir experiencias y facilitar la movilización de inversiones para desarrollar infraestructuras energéticas modernas y resilientes.

La agencia internacional ofrece apoyo técnico y promueve el intercambio de conocimientos entre sus miembros para facilitar la planificación y ejecución de políticas dirigidas a aumentar la participación de las energías renovables.

A través de este tipo de alianzas, los países pueden identificar oportunidades para mejorar sus sistemas eléctricos, reducir vulnerabilidades y aprovechar los beneficios económicos y ambientales de la transición energética.

PARLAC busca acelerar los proyectos regionales

La Alianza para la Aceleración de las Energías Renovables en América Latina y el Caribe tiene como finalidad impulsar la cooperación regional, fortalecer el compromiso político y movilizar recursos para avanzar en la transición energética.

La iniciativa procura traducir los objetivos internacionales en programas y proyectos que respondan a las necesidades particulares de cada país, tomando en cuenta sus condiciones económicas, geográficas y energéticas.

Entre sus áreas de interés figuran el fortalecimiento de las inversiones, la ampliación de las infraestructuras eléctricas, el desarrollo de sistemas de almacenamiento y la incorporación de tecnologías que permitan aprovechar mejor los recursos renovables.

El propósito es contribuir a que los compromisos asumidos en materia de energía limpia se reflejen en resultados concretos, mediante una mayor coordinación entre los gobiernos, los organismos internacionales y el sector privado.

Para la República Dominicana, esta cooperación representa una oportunidad para continuar desarrollando su capacidad renovable y fortalecer la planificación de proyectos orientados a satisfacer la creciente demanda eléctrica.

Los desafíos de los sistemas eléctricos insulares

La viceministra de Innovación y Transición Energética, Betty Soto, destacó la necesidad de que la cooperación internacional tome en cuenta las particularidades de cada país y ofrezca asistencia técnica adaptada a sus prioridades.

Soto explicó que los sistemas eléctricos continentales y los insulares enfrentan condiciones diferentes, especialmente en aspectos relacionados con la seguridad energética, la infraestructura y los costos de inversión.

En el caso de las naciones del Caribe, la dependencia de combustibles importados representa un desafío importante, debido a la exposición a las variaciones de los precios internacionales y a las dificultades que pueden surgir en las cadenas de suministro.

A esta situación se suman los riesgos asociados con fenómenos meteorológicos extremos, las limitaciones de espacio para desarrollar determinadas infraestructuras y la necesidad de ampliar y modernizar las redes de transmisión y distribución.

Por ello, la funcionaria consideró fundamental que las iniciativas regionales contemplen soluciones ajustadas a las condiciones de los países insulares, de modo que puedan avanzar hacia sistemas energéticos más seguros y sostenibles.

Energías renovables y seguridad del suministro

El desarrollo de fuentes renovables, como la energía solar y eólica, constituye una de las vías para diversificar la generación eléctrica y disminuir la exposición a los combustibles fósiles.

No obstante, la incorporación de estas tecnologías también plantea retos técnicos, debido a que la producción solar y eólica depende de las condiciones meteorológicas y puede variar a lo largo del día.

Por esa razón, el fortalecimiento de las redes eléctricas y la incorporación de sistemas de almacenamiento mediante baterías son elementos importantes para aprovechar mejor la energía generada y mantener la estabilidad del suministro.

La planificación debe incluir, además, mecanismos que permitan coordinar las diferentes fuentes de generación y responder a las necesidades de consumo de hogares, comercios e industrias.

En ese contexto, el acuerdo entre el Gobierno dominicano e IRENA busca contribuir al intercambio de conocimientos y a la identificación de oportunidades que faciliten la modernización del sistema energético nacional.

Meta mundial para 2030

La alianza regional se enmarca en el objetivo internacional de triplicar la capacidad instalada de generación de energía renovable para 2030, una meta que requiere acelerar las inversiones y fortalecer la cooperación entre países.

Alcanzar ese propósito implica superar barreras financieras y técnicas, mejorar la infraestructura y garantizar que las economías en desarrollo puedan acceder a tecnologías y recursos para transformar sus sistemas energéticos.

Para la República Dominicana, avanzar en esta dirección supone continuar diversificando sus fuentes de generación, mejorar la capacidad de almacenamiento y desarrollar redes eléctricas que respondan al crecimiento de la demanda.

La firma de la carta de intención establece un marco de colaboración para promover estos objetivos, aunque los resultados dependerán de la implementación de iniciativas concretas, la disponibilidad de financiamiento y la coordinación entre las instituciones involucradas.

Con este acuerdo, el Gobierno dominicano reafirma su interés en fortalecer la cooperación internacional para impulsar las energías renovables, promover inversiones y avanzar hacia un sistema eléctrico más diversificado, seguro y sostenible.

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