Gobierno busca renegociar el DR-CAFTA con Estados Unidos para proteger la producción de arroz
José Ignacio Paliza informó que el país gestiona una revisión de las condiciones comerciales del tratado para resguardar a los productores nacionales ante la apertura del mercado al cereal estadounidense.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.— El Gobierno dominicano inició gestiones con Estados Unidos para renegociar las condiciones del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA) relacionadas con el arroz, con el propósito de proteger la producción nacional y garantizar la estabilidad de uno de los principales rubros de la canasta básica.
El anuncio fue realizado este martes por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, quien explicó que el arroz constituye un producto estratégico para la economía dominicana, debido a su importancia en la alimentación de la población, la generación de empleos y el sustento de miles de familias vinculadas a la actividad agrícola.
De acuerdo con las informaciones difundidas sobre el anuncio, el Gobierno procura encontrar alternativas que permitan preservar la competitividad de los productores locales ante los cambios previstos en las condiciones comerciales del acuerdo con Estados Unidos.
La apertura comercial genera preocupación en el sector arrocero
La discusión surge en un momento de preocupación entre los productores dominicanos por la eliminación progresiva de los aranceles aplicables al arroz importado desde Estados Unidos, conforme al calendario establecido en el DR-CAFTA.
Los agricultores advierten que la entrada del cereal estadounidense en condiciones de libre comercio podría aumentar la competencia en el mercado nacional y ejercer presión sobre los precios, los ingresos de los productores y la comercialización de las cosechas locales.
El arroz tiene una importancia especial para la economía agropecuaria dominicana. Su cultivo se extiende por más de 20 provincias y representa una fuente de ingresos para productores, trabajadores agrícolas, transportistas, comerciantes y otros actores de la cadena de producción y distribución.
Por esa razón, las conversaciones con Washington buscan abordar las preocupaciones relacionadas con la continuidad de la producción nacional y la capacidad de los agricultores para competir en un mercado más abierto.
Un acuerdo comercial bajo revisión
El DR-CAFTA establece compromisos comerciales entre República Dominicana, Estados Unidos y los países centroamericanos participantes, incluidos calendarios de reducción y eliminación de aranceles para distintos productos.
En el caso del arroz, la aplicación de las disposiciones previstas en el tratado ha generado un debate sobre cómo equilibrar el cumplimiento de los compromisos internacionales con la protección de un sector considerado estratégico para la seguridad alimentaria del país.
La discusión también se produce después de que el Poder Ejecutivo derogara el Decreto 693-24 mediante el Decreto 635-26, emitido en septiembre de 2026. La disposición anterior establecía un régimen arancelario específico para determinadas importaciones de arroz, con condiciones diferenciadas según los contingentes aplicables.
La derogación modificó ese esquema de protección y se produjo en medio de las conversaciones comerciales con Estados Unidos sobre el acceso al mercado dominicano.
Productores reclaman garantías
Las preocupaciones del sector arrocero han llegado también al escenario político. Representantes de la oposición han cuestionado el manejo gubernamental del tema y han solicitado que los productores participen directamente en la búsqueda de soluciones.
El expresidente Leonel Fernández, presidente del partido Fuerza del Pueblo, ha defendido la necesidad de revisar las condiciones del DR-CAFTA relacionadas con el arroz y ha advertido sobre las posibles consecuencias de una mayor competencia de las importaciones estadounidenses para los agricultores dominicanos.
Fernández también ha planteado que cualquier estrategia debe tomar en cuenta las necesidades de los productores, la modernización de la actividad agrícola, el acceso al financiamiento y la incorporación de tecnología para mejorar la productividad.
Las posiciones expresadas reflejan el debate nacional sobre cómo mantener la producción arrocera y, al mismo tiempo, gestionar los compromisos comerciales asumidos por el país.
El reto de alcanzar un entendimiento con Washington
Aunque el Gobierno ha confirmado que realiza gestiones para renegociar las condiciones relacionadas con el arroz, todavía no se han divulgado detalles específicos sobre las disposiciones que se pretende modificar, los mecanismos que serían propuestos ni el calendario de las conversaciones.
Tampoco se ha informado públicamente de un acuerdo definitivo con Estados Unidos sobre una eventual revisión del tratado.
El desafío para las autoridades dominicanas consiste en encontrar una salida que permita atender las preocupaciones de los productores nacionales, preservar la estabilidad del abastecimiento y mantener una relación comercial favorable con uno de los principales socios económicos del país.
El resultado de estas gestiones será relevante para el futuro del sector arrocero, especialmente para los pequeños y medianos productores que dependen de la comercialización de sus cosechas.
Mientras continúan las conversaciones, el país mantiene abierto el debate sobre las medidas necesarias para fortalecer la competitividad agrícola, proteger los empleos rurales y garantizar la disponibilidad de un alimento esencial para la población dominicana.

