Turismo

Artesanos buscan mayor espacio en el turismo dominicano, un sector que genera miles de millones

Jabones elaborados artesanalmente, aceites corporales, joyería con conchas y piezas decorativas forman parte de la oferta que busca captar el interés de los visitantes en República Dominicana. Detrás de estos productos hay emprendedores que procuran aprovechar la actividad turística para sostener sus negocios, ampliar sus ventas y llegar a nuevos compradores.

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La propietaria de Renace Jabones Orgánicos, Elizabeth Medrano, lleva dos años dedicada a la elaboración de productos artesanales, entre ellos jabones, aceites corporales, cremas de manteca de cacao, desodorantes naturales y perfumería.

Durante una exposición comercial en Punta Cana, Medrano explicó que los visitantes muestran interés por los artículos que identifican con la cultura dominicana y que utilizan materias primas producidas en el país.

"El turista que viene a nuestro país siempre vive investigando y buscando las cosas criollas, o sea, las cosas de marca RD. Entonces, cuando ven lo que son los jabones, los aceites que nosotros les elaboramos con la materia prima que producimos en nuestro país, ellos quedan locos", expresó.

La emprendedora considera que ese interés representa una oportunidad para su negocio. Según su estimación, el turismo aporta aproximadamente la mitad del consumo de sus productos, mientras que los demás compradores son nacionales.

"Depende bastante porque es como un 50/50. Por ejemplo, ahora mismo estamos aquí en Punta Cana, donde se mantiene a nivel turístico de los hoteles; también las villas, entre otras cosas. Entonces, el turismo aporta, vamos a decir, 50 y 50, o sea, a nivel del consumo de nuestros productos", afirmó.

Renace comercializa sus productos de manera independiente, mediante redes sociales y envíos a diferentes localidades. Medrano explicó que todavía busca ampliar su distribución para llegar a hoteles y supermercados.

"Estamos trabajando para que llegue a todas partes de nuestro país, o sea, a nivel hotelero, supermercados; todavía no estamos en esa parte, pero sí estamos aquí en esta actividad consiguiendo nuevos clientes al por mayor y que nuestra marca pueda ser más conocida", indicó.

La emprendedora afirmó que Renace constituye su principal fuente de ingresos y que la aceptación de sus productos le ha permitido sostener el negocio. Su experiencia muestra una de las vías mediante las cuales los pequeños productores intentan aprovechar la demanda turística, aunque también refleja las dificultades que pueden encontrar para incorporarse a canales comerciales de mayor alcance.

Un sector que recibió más de nueve millones de visitantes

La dimensión del mercado turístico ayuda a contextualizar las oportunidades que buscan estos emprendedores.

República Dominicana recibió 9,241,246 visitantes entre enero y septiembre de 2026, un crecimiento de 7.5 % respecto al mismo período de 2025, según informó la Presidencia de la República.

De ese total, 7,143,993 visitantes llegaron por vía aérea y 2,097,253 fueron cruceristas. Solo durante septiembre, el país recibió 684,831 visitantes, de acuerdo con las estadísticas presentadas por el Ministerio de Turismo.

En términos económicos, el Banco Central informó que los ingresos por turismo alcanzaron aproximadamente US$9,700 millones durante los primeros nueve meses de 2026.

A estas cifras se suman las compras que realiza la industria turística a proveedores nacionales. Según datos presentados por la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), el sector compró bienes y servicios nacionales por RD$220,000 millones durante 2025. El monto incluye múltiples actividades económicas y no corresponde únicamente a la artesanía.

La circulación de esos recursos lleva a preguntar sobre la participación de los pequeños productores: cuánto de la demanda generada por los visitantes se traduce en ventas para los artesanos dominicanos.

Artesanos buscan mayor espacio en el turismo dominicano, un sector que genera miles de millones

Asonahores destaca la presencia de artesanos en hoteles

Aguie Lendor, vicepresidenta ejecutiva de Asonahores, aseguró que la integración de los artesanos en el turismo no se limita a su participación en exposiciones comerciales.

La ejecutiva explicó que el sector ha promovido espacios para que los productores exhiban y vendan sus piezas dentro de establecimientos hoteleros, además de facilitar contactos con comercios que operan en esas instalaciones.

"Nosotros apoyamos desde hace muchos años, ellos vienen participando, pero no se limita a eso. Cada vez encuentras más artesanos en los hoteles. Prácticamente todos los hoteles se los hemos impulsado y hemos trabajado en conjunto en que les den una participación dentro de las instalaciones", afirmó.

Según la vicepresidenta ejecutiva, los establecimientos pueden habilitar espacios durante determinados días de la semana o de manera habitual para que los productores presenten sus colecciones a los visitantes.

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Aguie Lendor, vicepresidenta ejecutiva de Asonahores

"Siempre todas las semanas en prácticamente todos los hoteles hay artesanos dominicanos, desde tabaco, cerámica, las carteras… ahí afuera tú viste las bellezas que hacemos aquí. Y ahora en Restaurant Week también vamos a hacer que haya artesanos en los restaurantes. Durante Star Restaurant Week, en los restaurantes que tengan el espacio y que así lo permitan, vamos a tener por lo menos uno participando, haciendo su exhibición, dándole un espacio para que pueda vender su colección".

AGUIE LENDOR, VICEPRESIDENTA EJECUTIVA DE ASONAHORES.

También indicó que se procura conectar a los artesanos con las tiendas comerciales de los hoteles y darles exposición en ferias internacionales para que los turoperadores conozcan sus productos.

Sin embargo, la ejecutiva reconoció que no dispone de una cifra que permita determinar cuánto dinero de la actividad turística termina directamente en manos de los artesanos.

El gasto en artesanía sigue sin cuantificarse

En cuanto las compras nacionales del sector turístico, Lendor aclaró que los RD$220,000 millones reportados para 2025 corresponden al conjunto de bienes y servicios adquiridos en la economía, no a una partida destinada específicamente a los artesanos.

"Ese monto es lo que compran los hoteles y el sector en la economía completa. Entonces, eso no es un pago que le haría el hotel al artesano, sino que es una venta directa que hace el artesano al turista", expresó.

La vicepresidenta ejecutiva señaló que, aunque considera que una parte del gasto de los visitantes se destina a la compra de productos artesanales dominicanos, resulta difícil medir ese aporte por separado.

"Pero dentro del gasto promedio del turista que va en aumento cada año, hay una parte que está también dedicada a un porcentaje que ellos siempre se llevan en una artesanía dominicana", sostuvo.

La formalización como puerta de entrada a nuevos mercados

Según Lendor, uno de los desafíos consiste en lograr que los artesanos puedan pasar de participar en exhibiciones a vender de forma regular a tiendas de regalos, comercios hoteleros y establecimientos de puertos de cruceros.

"Por un lado, formalización. Ellos van y participan como ellos, pero para poder venderles a las tiendas o para los gift shops o a las tiendas comerciales en un hotel o en un puerto de crucero, necesitan estar formalizados. Eso siempre va a ser muy importante, la formalización en toda la cadena", manifestó.

La ejecutiva añadió que la formación técnica y la mejora de los productos también forman parte de los esfuerzos para fortalecer la presencia de la artesanía en el sector turístico.

"Se está trabajando con INFOTEP en elevar la calidad, en crear mayores artesanos, en tener más escuelas, en que aumente la cantidad de artesanía que tenemos. Y la verdad es que a mí me impresiona, cada año ellos me impresionan con el producto que estamos sacando", expresó.

Artesanía importada también busca espacio en el mercado turístico

La oferta que encuentran los turistas en República Dominicana no está compuesta exclusivamente por piezas elaboradas en el país. Algunos negocios comercializan artículos importados mediante tiendas de regalos y otros establecimientos orientados a los visitantes.

Es el caso de Punto Coral, una empresa con apenas 6 meses en el mercado dominicano aproximadamente tres meses antes de la entrevista a su representante, Andris Rosario.

El negocio comercializa productos elaborados con conchas procedentes de Filipinas, Tailandia y las islas Salomón, entre otros lugares. Su catálogo incluye joyería, carteras, llaveros, adornos y piezas decorativas.

Rosario explicó que la empresa trabaja principalmente con ventas al por mayor a tiendas de regalos y comercios que posteriormente venden los productos al consumidor final.

"Ahora mismo nos estamos dedicando a la venta al por mayor. Estamos vendiéndole a gift shops y a tiendas, y después ellos ya venden de manera minorista", señaló.

La representante indicó que el negocio busca ampliar su presencia en el país y que mantiene contactos con hoteles, además de participar en mercados artesanales dirigidos a turistas.

"Hemos captado unos buenos clientes en espera de buscar más y de encontrar más. Hemos hecho muy buenas relaciones también de gente que se ha acercado y nada, queremos llevar el producto, que es tan lindo y natural, a todas las partes del país", manifestó.

Rosario explicó que la empresa aspira a utilizar República Dominicana como punto de partida para expandirse a otros destinos del Caribe.

Entre la tradición y el mercado turístico

Una pieza artesanal puede llegar a las manos de un visitante como recuerdo de su paso por República Dominicana, pero antes de ocupar un escaparate o una tienda de regalos hay un proceso de elaboración, comercialización y búsqueda de compradores que sostiene el trabajo de quienes la producen.

Para los artesanos dominicanos, el desafío no consiste únicamente en crear productos que atraigan a los turistas, sino también en encontrar espacios donde venderlos, establecer relaciones comerciales con los establecimientos turísticos y mantener una demanda que permita dar continuidad a sus negocios.

La presencia de estos productores en hoteles y exposiciones comerciales abre oportunidades de contacto con los visitantes. Sin embargo, el acceso a canales de venta permanentes y la posibilidad de medir cuánto representa esta actividad dentro del gasto turístico siguen siendo aspectos por esclarecer.

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