Condenan a 10 años de prisión a exreina de belleza por la muerte de su hijo recién nacido en Kentucky
Laken Snelling, de 22 años, recibió la sentencia tras declararse culpable de homicidio involuntario en primer grado y otros delitos relacionados con la muerte de su bebé, cuyo cuerpo fue encontrado dentro de una bolsa de basura en un armario de su vivienda en Lexington.
LEXINGTON, KENTUCKY, ESTADOS UNIDOS.– La exreina de belleza y exintegrante del equipo de animación deportiva de la Universidad de Kentucky, Laken Snelling, fue condenada a 10 años de prisión por la muerte de su hijo recién nacido, un caso que conmocionó a la comunidad local desde agosto de 2025.
La sentencia fue dictada este viernes 16 de octubre de 2026, luego de que la joven, de 22 años, se declarara culpable de homicidio involuntario en primer grado, abuso de cadáver, manipulación de pruebas y ocultamiento del nacimiento de un bebé.El caso salió a la luz cuando las compañeras de vivienda de Snelling encontraron al recién nacido sin vida en una habitación de la residencia que compartían, situada cerca del campus universitario en Lexington.
El hallazgo que destapó el caso
La Policía acudió a la vivienda el 27 de agosto de 2025, después de recibir una llamada relacionada con el hallazgo de un bebé que no respondía.
De acuerdo con los documentos judiciales citados por medios estadounidenses, el niño estaba envuelto en una toalla y colocado dentro de una bolsa de basura, que había sido escondida en un armario.
Las compañeras de vivienda habían manifestado preocupación tras encontrar rastros de sangre en la habitación y escuchar ruidos inusuales durante la madrugada. La situación las llevó a revisar el lugar y alertar a las autoridades.
Posteriormente, los investigadores determinaron, mediante los estudios forenses, que el bebé había nacido vivo y que su muerte se produjo por asfixia, aunque la causa fue descrita inicialmente como de mecanismo indeterminado. Admitió su responsabilidad ante el tribunal
Durante la audiencia en la que se declaró culpable, celebrada en agosto de 2026, Snelling reconoció su responsabilidad por la muerte del niño y explicó que atravesaba un período de fuerte estrés emocional cuando dio a luz inesperadamente.
La joven admitió que, en lugar de buscar ayuda para el recién nacido, no hizo lo necesario para protegerlo y posteriormente limpió la habitación sin informar a nadie de lo ocurrido.
Sus declaraciones formaron parte de los argumentos presentados ante el tribunal antes de la imposición de la condena.
El acuerdo judicial incluyó los cuatro delitos por los que finalmente fue sentenciada, relacionados tanto con la muerte del bebé como con las acciones posteriores para ocultar el nacimiento y alterar u ocultar pruebas.
La sentencia y la decisión judicial
Aunque la Fiscalía había recomendado una condena total de 13 años de prisión, el tribunal impuso una pena de 10 años. La decisión se produjo después de evaluar el acuerdo de culpabilidad y los elementos relacionados con el caso.
Durante la audiencia de sentencia, familiares del bebé expresaron el dolor provocado por su muerte y las experiencias que nunca podrán compartir con él, entre ellas celebrar su nacimiento y verlo crecer.
La jueza Diane Minnifield reconoció la gravedad de la pérdida y el impacto que el caso ha tenido en los familiares del niño, al tiempo que señaló las consecuencias duraderas que deberán afrontar las personas involucradas.
Su trayectoria antes del caso
Antes de su arresto, Snelling era estudiante de la Universidad de Kentucky y formaba parte del equipo universitario de animación deportiva competitiva, conocido como STUNT. También había participado en certámenes de belleza, actividad que contribuyó a que fuera identificada públicamente como exreina de belleza.
Su detención, en 2025, puso fin a su participación en la vida universitaria. Días después del arresto, dejó sus estudios en la institución.
El caso adquirió notoriedad nacional por las circunstancias del hallazgo del recién nacido y por la posterior admisión de culpabilidad de la joven. Un caso que deja profundas consecuencias
La muerte del recién nacido y el proceso judicial posterior han dejado una profunda huella en la familia del niño. Durante las actuaciones judiciales, sus familiares recordaron las oportunidades de vida que perdió y el dolor de no haber podido celebrar su llegada al mundo.
Con la condena de 10 años de prisión, el tribunal puso fin a la fase de determinación de la pena, después de que Snelling aceptara su responsabilidad por los delitos incluidos en el acuerdo judicial.
El caso vuelve a poner de relieve la importancia de buscar asistencia médica inmediata ante una emergencia durante o después del parto y de garantizar la protección de los recién nacidos en situaciones de vulnerabilidad.

