Salud

Inyecciones para adelgazar: especialistas advierten quiénes deben evitarlas

Los medicamentos conocidos como agonistas del GLP-1 han ganado popularidad por su capacidad para reducir el apetito y favorecer la pérdida de peso, pero su uso sin supervisión médica puede representar riesgos para la salud.

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SANTO DOMINGO.– Las inyecciones para adelgazar se han convertido en una de las alternativas más buscadas por personas que desean perder peso, impulsadas por la popularidad de medicamentos como la semaglutida y la tirzepatida. Sin embargo, especialistas advierten que estos tratamientos no son adecuados para todo el mundo y que su utilización requiere una evaluación médica previa.

La preocupación por el uso indiscriminado de estos fármacos ha llevado a profesionales de la salud y organismos reguladores a insistir en la importancia de identificar a las personas que pueden beneficiarse del tratamiento y a aquellas que deben evitarlo o utilizarlos únicamente bajo estricta supervisión médica.

La especialista Yawelida García explicó, en declaraciones recogidas por el periódico El Día, cómo actúan los medicamentos conocidos como agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y cuáles son algunas de sus principales contraindicaciones. ¿Cómo funcionan las inyecciones para adelgazar?

Medicamentos como la semaglutida y la tirzepatida actúan sobre mecanismos hormonales relacionados con el apetito, la saciedad y el control de la glucosa en la sangre.

Estos fármacos ayudan a que la persona se sienta satisfecha durante más tiempo, reducen el apetito y ralentizan el vaciamiento del estómago. Como consecuencia, pueden facilitar una menor ingesta de alimentos y contribuir a la pérdida de peso.

Aunque algunos de estos medicamentos fueron desarrollados inicialmente para tratar la diabetes tipo 2, determinadas presentaciones cuentan con autorización para el control del peso en pacientes que cumplen criterios médicos específicos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que estos tratamientos pueden utilizarse como parte del manejo a largo plazo de la obesidad en adultos, siempre acompañados de intervenciones relacionadas con la alimentación saludable y la actividad física. ¿Quiénes deben evitar estos medicamentos?

Los especialistas advierten que existen situaciones en las que estos tratamientos no deben utilizarse o requieren una valoración especialmente cuidadosa.

Entre los principales casos se encuentran:

  • Mujeres embarazadas o que buscan quedar embarazadas: estos medicamentos no se recomiendan durante el embarazo. Quienes estén planificando una gestación deben consultar con su médico antes de iniciar el tratamiento.
  • Mujeres en período de lactancia: la utilización de estos fármacos generalmente no se recomienda durante la lactancia debido a la falta de información suficiente sobre su seguridad, según el medicamento.
  • Personas con antecedentes de pancreatitis: quienes hayan sufrido inflamación del páncreas necesitan una evaluación médica antes de considerar estos tratamientos.
  • Personas con antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2: determinadas presentaciones de estos medicamentos están contraindicadas en estos casos.
  • Pacientes con trastornos digestivos graves: las personas con gastroparesia u otros problemas que dificultan el vaciamiento del estómago pueden presentar riesgos adicionales.
  • Personas con alergia grave a alguno de sus componentes: no deben volver a exponerse al medicamento sin una evaluación especializada.

Las contraindicaciones exactas varían según el fármaco y su presentación, por lo que es indispensable revisar la información oficial del producto y los antecedentes clínicos de cada paciente.

Efectos secundarios que deben conocerse

Aunque muchas personas toleran estos medicamentos, pueden producir efectos adversos, especialmente al comenzar el tratamiento o aumentar la dosis.

Entre los más frecuentes figuran las náuseas, los vómitos, la diarrea, el estreñimiento y el dolor abdominal.

En algunos casos pueden presentarse complicaciones más graves, como pancreatitis, problemas de la vesícula biliar o deshidratación derivada de vómitos y diarrea persistentes.

Por ello, los especialistas recomiendan no modificar las dosis por cuenta propia y comunicar al médico cualquier síntoma que aparezca durante el tratamiento.

Un dolor abdominal intenso y persistente, especialmente si se acompaña de vómitos, requiere atención médica urgente.

El peligro de utilizarlas sin receta

Otra preocupación de las autoridades sanitarias es la adquisición de productos a través de redes sociales, vendedores informales o establecimientos que no están autorizados para comercializar medicamentos.

En mayo de 2026, la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) de República Dominicana advirtió sobre los riesgos de consumir productos no aprobados para la pérdida de peso y destacó que su uso puede provocar reacciones adversas graves.

La institución también alertó sobre la retatrutida, una sustancia que no contaba con aprobación de las autoridades reguladoras mencionadas en su comunicado y que se encontraba en fase de investigación clínica. <Cite refs={["turn992425search0″]}/>

Los productos de procedencia desconocida pueden tener problemas de composición, concentración, conservación o autenticidad. Además, utilizar dosis incorrectas puede aumentar los riesgos para la salud.

Por esta razón, la Organización Panamericana de la Salud ha recomendado fortalecer la vigilancia de estos medicamentos y garantizar que su prescripción se realice conforme a las indicaciones autorizadas, con evaluación individual y seguimiento médico continuo. <Cite refs={["turn992425search5″]}/>

No son una solución rápida para todo el mundo

Los especialistas recuerdan que las inyecciones para adelgazar no deben utilizarse únicamente por razones estéticas ni como sustituto de una alimentación equilibrada y la actividad física.

La decisión de iniciar un tratamiento debe considerar el índice de masa corporal, las enfermedades asociadas al exceso de peso, los antecedentes médicos, los medicamentos que utiliza el paciente y los posibles efectos adversos.

Asimismo, no todas las presentaciones de un mismo principio activo tienen las mismas indicaciones: algunas están destinadas al tratamiento de la diabetes y otras cuentan con autorización específica para el control del peso.

La recomendación fundamental es consultar con un profesional de la salud antes de iniciar el tratamiento, adquirir los medicamentos en establecimientos autorizados y mantener un seguimiento durante su utilización.

La pérdida de peso debe abordarse como un objetivo de salud a largo plazo, no como una carrera por conseguir resultados rápidos.

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